sábado, 29 de mayo de 2010

Riqueza y Acumulación

Hemos visto ya cómo la riqueza es, en realidad, producto del trabajo. Hemos visto cómo, aunque puede argumentarse que la riqueza es producto del trabajo aplicado a los recursos naturales, la posesión de éstos es, a su vez, producto del trabajo (propio o ajeno a través de la servidumbre o la adjucación, sea ésta o no violenta).
Analicemos ahora el proceso de acumulación de riqueza.
Hagamos nuevamente el ejercicio de remontarnos al amanecer de los tiempos e imaginemos a dos comunidades (o dos personas) que se esfuerzan de forma similar: ambos recolectan frutas y cazan animales para su subsistencia.
Ambas comunidades generan riqueza (el alimento que cazan y recolectan)  y ambas comunidades lo consumen o, en algún caso, lo desperdician si lograr obtener más alimento del necesario. Supongamos que ambas comunidades tienen también, algo de tiempo libre. Son pues, dueñas de su riqueza.
Imaginemos ahora que una de las comunidades construye un granero. Un almacén para guardar el alimento excedente. Eso les permitirá , una vez terminado el granero trabajar un poco menos los siguientes días. Han logrado acumular su riqueza. Por supuesto, es una acumulación bastante efímera, ya que el alimento durará a lo más unos pocos días. Pero esa suma de pequeños excedentes de tiempo les permitirá, quizá, construir otro granero, o contruir unas pequeñas chozas.

Al término de cierto tiempo, una comunidad se habría -literalmente- comido (y digerido) su riqueza, mientras que la otra la habría conservado, al menos parcialmente.

Así, podemos decir que el saldo de riqueza es igual al trabajo acumulado todavía utilizable. Ese concepto es el que los contadores pretendían recoger al hablar de "depreciación".  Desafortunadamente, ese concepto ha perdido sensatez, al grado de que un objeto que "depreciado" vale cero, en realidad tiene cierto valor en el mercado. Lo cual habla, no de la insensatez de quien paga por algo sin valor, sino de la estupidez de quienes realmente creen que ese algo no tiene valor.

Pongamos ahora la primera ecuación


Wt=t0   ldu

que definiría la riqueza asumiendo que ésta (el producto del trabajo) no se demerita a lo largo del tiempo.
En cambio si, como es en la realidad, el producto del trabajo se vuelve obsoleto con el tiempo (rápidamente en el caso de los productos perecederos y más lentamente en el caso de los llamados "bienes de capital" como casas, autos, etc.), la riqueza en un momento determinado del tiempo puede expresarse como



Wt=t0   l O(t-u)du

donde Wtrepresenta la riqueza (wealth) en el tiempo t
ltrepresenta el trabajo realizado en el tiempo u y
Orepresenta la velocidad de obsolescencia
"O" es un número real entre 0 y 1. "O" será cercana a 1 para bienes duraderos y cercana a cero para bienes prontamente perecederos.

Podemos concluir aquí nuestras primeras reflexiones sobre la acumulación de la riqueza, diciendo que ésta es en efecto producto del trabajo, pero que se ve afectada por el paso del tiempo y que, en la medida en que el producto del trabajo  permanezca, en esa misma medida permanece la riqueza.

Digamos también que la obsolescencia no se debe exclusivamente al paso del tiempo, sino también a la obsolescencia tecnológica: una carreta tirada por caballos, es hoy un bien obsoleto. Lo mismo podemos decir de los sombreros de copa, o simplemente de los "tocadiscos" que reproducían música vibrando al ritmo de los surcos arados en el acetato.

sábado, 6 de febrero de 2010

Qué es la riqueza

Sólo un necio, decía Machado, puede confundir valor y precio.
De la misma manera, es frecuente confundir riqueza y consumo, riqueza y dinero, trabajo y actividad, entre otras muchas confusiones.
Cuando decimos que alguien es "rico", o que lo es en cierta medida, lo decimos por una de dos cosas:
o bien por las "cosas" que ha acumulado (o heredado, o robado), o bien porque tiene el dinero (la capacidad) de comprar "mucho".
Pero veamos esas dos aseveraciones más de cerca.
El tener muchas "cosas" (o mucho dinero), asumiendo que sea dinero o cosas habidas honestamente, significa que se ha trabajado para ello. Esto es, el dinero o las cosas (la riqueza) es producto del trabajo.
Vayamos con la mente a un viaje imaginario hace miles de años. Al inicio de la humanidad.
La tierra, con recursos inmensos, sin ser propiedad de nadie...
Los humanos, escasos entonces, sin ser propietarios de nada.
Entonces, con un poco de trabajo, recogían un palo (que no era de nadie), lo tallaban con una piedra, y entonces eran poseedores de una herramienta.
Habían convertido un palo sin valor en riqueza.
Esa primera riqueza fue, pues, producto del trabajo. Sin trabajo, el palo aquel hubiera carecido totalmente de valor.
La riqueza, pues, no es producto sino del trabajo.
Aun la más nimia riqueza, aun aquella que pudiera pensarse que es prodigada por la Tierra, aún el fruto recogido del suelo, es producto, en cuanto riqueza, del trabajo de recogerlo y llevarlo a la boca.
Siempre puede argumentarse que el trabajo aumenta la riqueza, pero no la crea. Sin embargo, el diamante mas codiciado no tiene valor alguno en el fondo de la tierra. Adquiere valor al ser extraido a la superficie. El diamante no vale más que el trabajo empleado en sacarlo.
Viene aquí el argumento de que el valor del diamante es producto, sí, del trabajo empleado en sacarlo de la tierra y del valor de la tierra misma, rica en diamantes.
Sin embargo, y otra vez asumiendo que la mina hubiera sido adquirida por medios lícitos, habría costado en dinero el producto de muchos años de esfuerzo y trabajo, quizá dedicado a otra actividad. Así, el diamante sería producto del trabajo usado para extraerlo y del trabajo usado para adquirir la tierra donde yaga la mina.
La riqueza es pues, siempre, producto del trabajo usado en generarla.

Porqué este "Blog"

A lo largo de mis ya largos años sobre esta tierra, he asistido con asombro, e incluso he sido parte, del espectáculo que damos los seres humanos al tratar de perseguir la tranquilidad de nuestras vidas, acumulando algo que llamamos "riqueza" y que, las más de las veces, dista de serlo.
He observado que como consecuencia de esa rebatinga, del afan de medir la riqueza como en una competencia se pierde de vista el objetivo primordial de ésta, y se supri mer el sentido común con dogmas en un conjunto de axiomas que ahora se da en llamar "ciencia".
Trataré pues, de expresar aqui mis ideas sobre la riqueza humana, su origen y su objetivo, y las formas en que, desde mi muy particular punto de vista, se puede acrecentar la riqueza humana y mejorar así la calidad de vida de las personas.
Esto no pretende ser una obra terminada sino "trabajo en movimiento". Te invito a comentarlo, criticarlo, destruirlo o mejorarlo.... lo que te plazca.
Espero ser claro en mi exposición. Cuando lo considere necesario, pondré algún pequeño dibujo o gráfica o -incluso- alguna ecuación, para beneficio de aquellos con una inclinación más cuantitativa.
No ha de creerse, sin embargo, que la expresión cuantitativa de mis ideas las haga más sólidas. Simplemente ayudará a veces a una mejor (espero) comunicación de mis ideas.
Habiendo dicho esto, empiezo.